Reflexión sobre la mentira del país que miente: Costa Rica, un país que conocerlo de verdad da pena. Si por ellos fuera se añadirían como un nuevo Estado-USA

CRICA Hipocrita

Mi foto
Madrid, Madrid, Spain

sábado, 21 de junio de 2008

CHILE DESTINO

CHILE ES ORIGEN, DESTINO Y TRÁNSITO DE TRATA DE BLANCAS

Prostitutas a la fuerza

El Instituto de la Mujer y la Corporación La Morada presentaron ayer el primer y único estudio que existe en el país en torno a la trata de blancas. El documento da cuenta de una realidad poco explorada por falta de legislación y voluntad política, según sus autoras, la socióloga María Eugenia Ruiz-Tagle y la abogada Patsilí Toledo.
Cecilia Yáñez La Nación

Según la socióloga María Eugenia Ruiz-Tagle, al menos un 50% del total de mujeres que trabaja en los locales nocturnos son extranjeras.

Todos los años un puñado de chilenas sale del país con destino a España y Asia. El motivo: ejercer la prostitución en un mercado en que las latinas son apetecibles al gusto de europeos y orientales.



Pero nuestro país no sólo es punto de partida de este inusual tráfico, sino también, la puerta de entrada de portorriqueñas, panameñas y colombianas, algunas sólo en tránsito antes de embarcarse rumbo a otros países, y otras para formar parte de un grupo de selectas damas de compañía o garzonas en exclusivos centros nocturnos de la zona oriente de la capital. Ya sea de forma voluntaria, inducidas o engañadas, estas mujeres dejan sus países de origen en busca de una tierra prometida que jamás encuentran.



Todas ellas tienen algo en común: forman parte de la trata de blancas, un delito que pese a los pocos registros existentes ha hecho de nuestro país un lugar de origen, destino y tránsito de este flagelo.



Hace una semana, el Departamento de Estado de EE.UU. dio a conocer el informe mundial más extenso que se haya preparado sobre la trata de personas. Según él entre 600 mil y 800 mil personas son traficadas cada año a través de las fronteras en lo que se ha constituido una forma de esclavitud moderna. De estás víctimas, el 80% corresponde a mujeres y niñas que son obligadas a realizar labores sexuales.



El estudio chileno



La fundación Instituto de la Mujer y la Corporación La Morada realizaron conjuntamente un primer estudio diagnóstico “Sobre el tráfico de mujeres con fines de explotación sexual en Chile”, en el que participaron la socióloga María Eugenia Ruiz-Tagle y la abogada Patsilí Toledo.



De acuerdo a los antecedentes que ellas pudieron recopilar, las mujeres chilenas son traficadas a países de Europa Occidental, Asia y Norteamérica. A su vez, mujeres principalmente de Centroamérica llegan a Chile para trabajar en el sector oriente de la capital como prostitutas. Todas ellas viven juntas, como “cautivas, tienen permiso para salir hasta las 5 ó 6 de la tarde y posteriormente se las llevan al local... y las andan trayendo como corderito para todos lados”, señala el texto.



Según la socióloga María Eugenia Ruiz-Tagle, al menos un 50% del total de mujeres que trabaja en los locales nocturnos son extranjeras. Otras mujeres, en su mayoría centroamericanas también pasan por Chile antes de partir a países como Estados Unidos y Canadá.



La investigación también da cuenta de un tráfico interno que no está penalizado. Es así como mujeres extranjeras llegan a la capital, son trasladadas a Punta Arenas por ejemplo, donde son obligadas a prostituirse para pagar la deuda que adquirieron con el traficante por su transporte.



Lo más frecuente en la región es el reclutamiento por engaño, es decir, mujeres captadas con la promesa de una oferta de trabajo en el extranjero. Muchas son trasladadas con documentos falsos que los mismos traficantes facilitan bajo el pretexto de agilizar los trámites.



El problema de la invisibilidad



Las autoras del estudio, reclamaron por la invisibilidad que existe frente al tema, sobre todo de parte de las autoridades.



A la falta de legislación y ausencia de sanción penal criticaron el lugar al que quedó relegado el tema de trata de blancas al no ser considerado prioritario en la agenda política. De hecho, no es considerado como tema a la hora de hablar de los problemas país.



Ni siquiera existen cifras para determinar la magnitud del problema, ni siquiera un sistema de registro confiable. Los números que se puedan conseguir en las policías y en los tribunales no son coherentes entre sí. Tampoco las cifras que señalan las personas extranjeras que son deportadas desde Chile ni los chilenos deportados desde otros países; menos existe un desgloce por género.



A lo anterior hay que sumar que este tipo de delitos es de difícil denuncia. Primero por la vergüenza que sienten estas mujeres que en la mayoría de los casos no habían ejercido la prostitución en sus países de origen y en segundo lugar, por la vulnerabilidad en la que se encuentran al estar en un país que no conocen, en el que no siempre conocen el idioma, menos la legislación y el que además están con documentos falsos o vencidos.



Chilenas, las más vulnerables



Lorena Fries de la Corporación La Morada, señala que las mujeres chilenas son una de las más vulnerables por cuanto nuestro país no ha sido capaz de ratificar algunos tratados internacionales en los que se penaliza con fuerza la trata de blancas.



La abogada, Patsilí Toledo, explicó que ni siquiera aquellos que ofician de proxenetas de hombres y mujeres adultas pueden ser sancionados porque no existe ley. De hecho, Chile no ha ratificado el “Convenio para la Represión de la Trata de Mujeres y de la Explotación de la Prostitución Ajena de 1949”.



De acuerdo a los antecedentes recopilados en el estudio, las mujeres chilenas son traficadas a Europa Occidental, Asia y Norteamérica. A su vez, mujeres principalmente de Centroamérica llegan a Chile para trabajar como prostitutas.
Por ahora sólo existe en la Comisión de Relaciones Exteriores del Senado, dos proyectos para la ratificación de la convención de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada transnacional y sus protocolos adicionales en Palermo. De ser aprobada, la ley deberá sancionar a los proxenetas y también el tráfico de personas con fines de explotación en forma amplia y no sólo con fines de prostitución como es hasta ahora.



A España los boletos



Según datos de la Conferencia Episcopal Española, el 70% de las mujeres víctimas de tráfico son latinoamericanas y un importante número de ellas serían chilenas.



La jefa de Brigada de Delitos Sexuales de la Policía de Investigaciones de Chile, comisario Sol Castillo, reconoció a La Nación, que son muchas las mujeres que se van a España a ejercer el comercio sexual y lo hacen porque no tienen el problema del idioma.



De acuerdo a su experiencia la mayoría de las veces son contactadas por una mujer que practicó el comercio sexual y que volvió al país con una supuesta “buena” experiencia.



En la Policía de Investigaciones (PICH) existen casos aislados porque a las víctimas les cuesta denunciar y entregar antecedentes por cuanto se encuentran atemorizados por las verdaderas mafias que se esconden tras este delito.



De hecho, las investigaciones que siguen –“que son de largo aliento y requieren de muchos medios”- parten con la coordinación entre la Interpol, Policía Internacional y la PICH.



Otro modus operandi de estas mafias de tráfico de mujeres es llevar a estas mujeres desde Chile a España y desde ahí hacia el resto de Europa. Otras, prefieren salir por un paso fronterizo en el sur del país hacia Argentina y desde ahí a Asia.



En su mayoría, se trata de “mujeres jóvenes que quedan a la deriva, en medio de mafias, sin documentos ni papeles, sin conocer el idioma que se ven obligadas a ejercer el comercio sexual y generalmente están asociadas al factor pobreza”, dijo Castillo.



El Consejo de Defensa del Estado (CDE) decidió hacerse parte en este caso por el delito de tráfico de personas que pesa sobre Anita Alvarado.
CDE se hace parte en juicio contra “geisha”



Uno de los casos por trata de blancas que más revuelo ha causado ha sido el de Anita Alvarado, más conocida como la ‘geisha chilena’. Es uno de los pocos casos por trata de blanca que se ha judicializado, según la abogada Patsilí Toledo que lleva la denuncia contra la geisha y que realizó el estudio en Chile.



La semana pasada y por acuerdo de todos sus miembros, el Consejo de Defensa del Estado (CDE) decidió hacerse parte en este caso por el delito de tráfico de personas. A más tardar hoy se harían las presentaciones correspondientes en el Tercer Juzgado del Crimen de Santiago.



“Esta es una señal clara del compromiso que debe tener el Estado en este tema”, indicó Toledo.

NEGOCIO TRANSNACIONAL

San José, Costa Rica.– En la fotografía, Jackeline observa un semblante serio, pero el destello de sus ojos la traiciona. El menudo torso envuelto en un halter amarillo, enfundadas las delgadas piernas en pantalones negros. Mantiene cruzados los pies que calza con modernos tenis, recargada sobre la mesa en la que yace, a su espalda, un enorme espejo con marco dorado que refleja el grueso cabello color azabache que le cae debajo de la cintura.

Segundos antes de que la cámara captara su imagen, alcanzó a apretar la sonrisa; el talante sereno fue traicionado por la gesticulación natural de una niña que disfruta la ingenuidad de sus 11 años.

La instantánea fue tomada dos semanas antes de que Jackeline María Jirón Silva fuera secuestrada por integrantes de una red internacional de trata de blancas, a bordo de un automóvil blanco, en la playa Paso Caballo de Nicaragua, el 5 de diciembre de 2004. Desde entonces, la niña ha sido prostituida en todo Centroamérica. Actualmente sus proxenetas la tienen en Tapachula, Chiapas.

Su afiche ha sido reproducido más de 4 mil veces y las pesquisas de su rastro recogidas por su madre, María de Jesús Silva, quien, ante la ineficiencia del sistema de justicia y en un acto desesperado, fue a buscarla a Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador y México, desafiando su realidad de mujer pobre, migrante y analfabeta.

El secuestro

Hace una década que María de Jesús trabaja como doméstica en San José, lejos de su familia, obligada –como el millón de nicaragüenses que vive en Costa Rica– por la miseria que azota a su país. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, Nicaragua es el segundo país más pobre del continente americano, después de Haití. Madre de cuatro hijos, siempre tuvo la corazonada que debía traer consigo a su única niña, pero no pudo.

La tarde de aquel 5 de diciembre, vía telefónica, el padre de Jackeline, Anastasio Jirón, le reportó el rapto de la niña en Paso Caballo, municipio de Corinto, adonde fue de paseo con una familia vecina. Varios testigos, incluido su hijo menor, presenciaron el secuestro.

María regresó a su país y la buscó en las playas de Nicaragua. Se desencantó del sistema judicial. Cuando denunció el secuestro, le entregaron una copia con la promesa de buscarla. Un mes después, alguien le leyó su contenido: “María de Jesús Silva sufre de trastornos mentales por la pérdida de su hija, a quien busca por toda la región centroamericana”.

Con la fotografía de Jackeline impresa a colores, subía a los autobuses para que la gente la identificara. En la frontera Nicaragua-Honduras se enteró de que Esmeralda Mendoza López, una prostituta conocida en toda la frontera, tenía a la niña. La policía le confirmó la versión.

Con la habilidad de una investigadora, María de Jesús logró ubicar a la proxeneta y consiguió que la policía de Honduras la detuviera. Un juez la encontró culpable de participar en el secuestro de Jackeline; actualmente está recluida en un penal de Choluteca, Honduras, pero la ley no la obliga a revelar el paradero de la niña. Si presenta “buen comportamiento” en unos meses saldrá libre. Al momento de su captura, le encontraron cinco pasaportes de distintos países a su nombre.

Rocío Rodríguez –directora de la ONG Alianza por tus Derechos, con sede en San José– actualmente colabora con María de Jesús en la búsqueda de Jacqueline. Rocío confirma que Esmeralda y dos sujetos que raptaron a Jackeline son integrantes de una red de trata de blancas que opera en el continente, y en la cual están involucrados funcionarios públicos de alto nivel.

El caso de Jackeline Jirón es emblemático porque, aunque aún no ha sido rescatada, se ha podido rastrear la ruta usada por sus captores para prostituirla en varios países.

En Honduras, María de Jesús supo que su hija se encontraba en El Salvador, cerca de Playa Tamarindo, en el prostíbulo “Las Playitas”, donde los proxenetas le cortaron el cabello y lo tiñeron de rubio claro.

En El Salvador se enteró de que la tuvieron en los burdeles “Las Luces” y “El Infierno”. Siguió el rastro y encontró que se la habían llevado a Tecún Umán, Guatemala. Recorrió de arriba abajo Centroamérica, los bares abiertos que ofrecían el acompañamiento de niñas y las casas clandestinas. En uno de ellos confirmó que a Jackeline la habían pasado a México.

Entró al país y recorrió los bares de la Costa al Soconusco. De Arriaga a Tuxtla y de aquí a Tapachula. “Si hubiera llegado dos días antes, porque aquí tenían a su hija…”, escuchó siempre de la boca de otras niñas secuestradas. El saberse tan cerca de su hija y no poder alcanzarla acrecentaba su impotencia.

“Ví cosas que no pensé que existieran. Lo peor, hice cosas que no pensé que haría. Los prostíbulos están llenos de niñas, vendidas por traficantes y abandonadas por sus padres. Las veía prostituirse y deseaba que cualquiera de ellas fuera mi hija. Me conformaba con acariciarles el cabello, me ilusionaba pensando que en el siguiente burdel encontraría a mi Jackeline. Todo lo que he sufrido es nada frente a lo que estará pasando mi niña.”

Los tratantes de blancas parecen estar enterados de todos los movimientos que se hacen para encontrar a Jackeline. Rocío Rodríguez explica que cuando detectaban que la tenían en algún país, notificaban a la policía local, pero cuando se hacía el operativo para su rescate, ya había sido trasladada.

En México quedó inconclusa la búsqueda, porque María ya no pudo costear la travesía. “Hice todo por encontrar a mi hija”, dice. Regresó a su antiguo trabajo y ahorra para volver a Tapachula. Sabe que su hija es adicta a la heroína, pero dice, “no importa como la encuentre, lo único que quiero es recuperarla”.

El llanto se desborda cuando habla de Jackeline. Estrecha entre sus brazos el gastado fólder donde carga copia de las denuncias que no puede leer y que firmó con una cruz, y fotografías de su hija, incluida una donde aparece como reina de belleza en una fiesta de pueblo.

“Era muy sociable, alegre, quería aprender más de lo que sabía. Reía todo el tiempo. Se comunicaba con sus hermanos. Soñábamos con sus 15 años. Quería tener una fiesta única. Abrimos una cuenta bancaria para ahorrar, pero no se pudo hacer”, solloza.

Denuncia el desinterés oficial ante la trata de niños: “si tan sólo pusieran más cuidado en las fronteras, los traficantes no sacarían a los niños tan fácil. ¿Por qué los policías que vieron a esa prostituta con mi hija no la detuvieron?”

María de Jesús es víctima no sólo de traficantes, sino de la incompetencia de las autoridades de Centroamérica. Denunció el secuestro en México ante la Policía Federal Preventiva (PFP) y el Instituto Nacional de Migración sin ningún resultado.

Para las organizaciones que luchan contra la trata de menores, el caso es representativo de la manera cómo se desarrolla este delito: el desinterés de las autoridades y el poder de los proxenetas.

“Estamos hablando de crimen trasnacional organizado. Han llevado a la niña por muchos países, y eso demuestra que en las redes de trata están involucrados policías y fuerzas de migración”, señala Ana Salvadó, directora ejecutiva para México, América Latina y el Caribe de la organización Save the Children.
Red contra redes

En 2004, Ana Salvadó inició el proyecto Red de Latinoamericanos Desaparecidos, un portal de internet que denuncia y recibe datos sobre desaparecidos en el continente, la mayoría víctimas de trata. Actualmente 13 países colaboran en este proyecto, incluido México.

Cifras oficiales de las dependencias de seguridad que forman parte del proyecto indican que en el continente americano 3 mil niños desaparecen cada día de sus hogares, víctimas de redes con fines de adopción ilegal, tráfico de órganos, explotación laboral y explotación sexual comercial. Encabezan la lista de desapariciones México y Chile.

Para Salvadó, “el panorama de la infancia en el continente es cada vez más negro y la trata de niños ha aumentado muchísimo en todos los países”. En algunos países hay graves problemas de trata interna, “no sólo para explotación sexual, sino laboral, y esto se relaciona con el tema de los niños emigrantes que por distintas razones viajan solos y son presa fácil de las redes de tratantes”, argumenta.

Junto con un equipo de investigadores, Salvadó ubicó las rutas que utilizan actualmente los traficantes de personas, información que es entregada a las policías de todos los países de la región. En el caso de México, la información se canaliza a la PFP.

Salvadó revela parte de sus investigaciones:

“De El Salvador se trae a las niñas para prostituirlas en Costa Rica. Hemos documentado la trata de niñas en los puertos del Pacífico y el Caribe en la temporada de cruceros, y en céntricos hoteles de San José durante todo el año; pero también hay trata sexual y para mendicidad de niños nicaragüenses.

“En Colombia se explota a los niños ecuatorianos. En Perú lo más grave es la trata de niñas que se ofrecen a los hombres que trabajan en las minas, en las zonas más altas e inhabitadas del país.

“De la zona amazónica de Bolivia, la más pobre de ese país, cientos de niñas son sacadas por los traficantes con la promesa de estudiar y, como se trata de familias que están muriendo de hambre, sus padres prefieren que se vayan.

“En la frontera Perú-Chile hay supuestas agencias de empleo donde captan niñas peruanas, ecuatorianas, bolivianas, para llevarlas a Chile. Originalmente contratadas para cuidar niños en las casas, pero terminan como prostitutas.

“En Argentina se registra la trata de mujeres y niñas que son enviadas a Europa o Asia. El país sudamericano es también destino de mujeres y niñas de Brasil, Paraguay y República Dominicana.”

México, foco rojo

A nivel mundial, Save the Children ubica la frontera México-Guatemala como el foco rojo en trata de niños y niñas con fines de explotación sexual. “Es el cuello de botella, porque muchos niños van hacia Estados Unidos y de México no pasan, allí son prostituidos por los proxenetas y a veces regresados hacia Centroamérica”, dice Ana Salvadó.

Un estudio de la organización internacional Ecpat –dado a conocer hace tres semanas en la ciudad de Guatemala– revela que actualmente más de 21 mil centroamericanas, en su mayoría menores de edad, son prostituidas en mil 552 bares y burdeles de Tapachula. Sus tratantes las vendieron a los explotadores en 200 dólares cada una.

La prostitución en ciudades como Tapachula se da de manera abierta. Contralínea documentó que los tratantes actúan al amparo de la corrupción de autoridades locales y federales, en zonas perfectamente identificadas, como Las Huacas, a cambio de sobornos o de su participación directa en este negocio.

Según el informe Fin de la prostitución infantil, la pornografía y el tráfico de niños con fines de explotación sexual, elaborado por Ecpat, desde Tapachula, donde sucede la venta, las víctimas son redistribuidas a Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y el Distrito Federal. Más del 50 por ciento son guatemaltecas; el resto. salvadoreñas, hondureñas y nicaragüenses, de entre ocho y 14 años.

Rocío Rodríguez –quien en 2003 hizo la investigación con la que se logró desmantelar la red internacional de pedófilos Paidos– explica que junto a la violencia física y sexual, los proxenetas hacen adictas a sus víctimas para retenerlas. Además, no las previenen contra enfermedades venéreas, porque de antemano cuantifican los años que les serán redituables.

Sobre los trastornos físicos y psicológicos, explica que como han vivido inmersas en la violencia, es difícil que se readapten a la vida familiar. La mayoría son adictas a las drogas y es muy difícil quitarles la adicción, “pero, sobre todo, tienden a reproducir la violencia de la que han sido objeto, porque los trastornos psicológicos que los tratantes provocan en ellas son irreversibles”.
Negocio trasnacional

No hay registro de cuántas redes de trata de personas operan actualmente, pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asegura que es el tercer negocio más lucrativo a nivel mundial, detrás de las drogas y armas.

La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, que dirige el mexicano José Ángel Gurría, estima que este ilícito genera ganancias por 32 mil millones de dólares al año. Por cada persona, los traficantes ganan de 4 mil a 50 mil dólares, dependiendo del lugar de origen y destino de la víctima.

Según la Organización Internacional de Migraciones, 4 millones de personas son prostituidas contra su voluntad en todo el mundo. De ellas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que más de dos millones son menores de edad.

La ONU ha detectado que la mayor parte de las ganancias provienen de europeos. Por ejemplo, en el informe del Parlamento Europeo Las consecuencias de la industria del sexo en la Unión Europea, del 2003, de 250 millones de libras (5 mil millones de pesos) que anualmente gastan los cibernautas europeos, el 70 por ciento es en páginas pornográficas.

A nivel mundial, Tailandia encabeza la trata de personas con fines de explotación sexual, seguida de China, Nigeria, Albania, Bulgaria, Bielorrusia, Moldavia y Ucrania.

La Coalición Contra el Tráfico de Mujeres (CATW) registra que en México 500 mil personas son víctimas de explotación sexual. Esto significa que una cuarta parte de los casos de todo el mundo suceden en este país.
Oferta y demanda

En su último informe sobre los derechos humanos de las víctimas de trata, la Relatora de la ONU, Sigma Huda, dice que el usuario de la prostitución es parte de la red, ya que crea la demanda: “muchos usuarios son concientes de la situación de mujeres y niños prostituidos, cuyos servicios utilizan”.

El año pasado, la Organización Internacional del Trabajo realizó un estudio con adultos de países de México, centro y Sudamérica, dónde “es muy fácil tener relaciones sexuales con niños”: el 65 por ciento de los encuestados dijo no tener ningún problema, conflicto o miedo de mantener relaciones sexuales con niños y niñas, y tampoco creían que hacerlo “tenía algo de malo”.

En su informe, la relatora de la ONU explica que la demanda de sexo comercial “suele basarse en diferencias de poder social relacionadas con la raza, nacionalidad, casta y color de piel; algunos usuarios de la prostitución buscan expresamente mujeres y niños con el fin de explotar esta violencia de poder”.

La Organización de Estados Americanos indica que anualmente 85 mil niños son usados en pornografía. México se ubica en el lugar número 28 del mundo. Los organismos internacionales coinciden en que la trata de niños para explotación sexual va al alza y que se ha reducido la edad de las víctimas. La organización Pro Niño y Niña Centroamericano revela que el rango más común es entre ocho y 13 años de edad.

Lo anterior trae como consecuencia que actualmente miles de “niños y niñas de siete u ocho años padezcan graves enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH”, dice Ana Salvadó, directora de Save the Children.

En México, el problema de la explotación sexual de menores está desbordado, la Agencia Federal de Investigaciones ha confiscado material pornográfico con niños menores de un año de edad.

Unicef señala que en Cancún y Acapulco más de 16 mil niños ejercen la prostitución forzada. Al respecto, organizaciones como CATW demandan que el gobierno de Felipe Calderón combata la trata de personas.

Aunque México ha ratificado el Convenio Internacional para la prevención, represión y supresión de la trata y la explotación de la prostitución, se ha convertido en paraíso de proxenetas e infierno para miles de niñas centroamericanas, como Jackelin Jirón, a quien sus captores han prostituido durante 32 meses. La mitad del tiempo en Chiapas.

ESTADOS UNIDOS: Trata de blancas sigue siendo el tercero más lucrativo

ESTADOS UNIDOS: Trata de blancas sigue siendo el tercero más lucrativo

Red internacional sigue operando con impunidad y caso de la menor Jackeline María demuestra como opera el vil negocio en Centroamérica


El Comercio Newspaper
Publicado el 10-26-2007


- Ha pasado casi tres años y hasta el momento se desconoce el paradero de una menor que fue secuestrada por una banda de tratantes de blancas. En la fotografía, Jackeline observa un semblante serio, pero el destello de sus ojos la traiciona. El menudo torso envuelto en un halter amarillo, enfundadas las delgadas piernas en pantalones negros.

Esto es uno de los tantos casos que vienen ocurriendo en varios países centroamericanos pero nadie quiere hablar de espinoso tema que preocupa

Mantiene cruzados los pies que calza con modernos tenis, recargada sobre la mesa en la que yace, a su espalda, un enorme espejo con marco dorado que refleja el grueso cabello color azabache que le cae debajo de la cintura.

Segundos antes de que la cámara captara su imagen, alcanzó a apretar la sonrisa; el talante sereno fue traicionado por la gesticulación natural de una niña que disfruta la ingenuidad de sus 11 años.

La instantánea fue tomada dos semanas antes de que Jackeline María Jirón Silva fuera secuestrada por integrantes de una red internacional de trata de blancas, a bordo de un automóvil blanco, en la playa Paso Caballo de Nicaragua, el 5 de diciembre de 2004. Desde entonces, la niña ha sido prostituida en todo Centroamérica. Actualmente sus proxenetas la tienen en Tapachula, Chiapas.

Su afiche ha sido reproducido más de 4 mil veces y las pesquisas de su rastro recogidas por su madre, María de Jesús Silva, quien, ante la ineficiencia del sistema de justicia y en un acto desesperado, fue a buscarla a Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador y México, desafiando su realidad de mujer pobre, inmigrante y analfabeta.

El secuestro

Desde hace unos años que María de Jesús trabaja como doméstica en San José, lejos de su familia, obligada –como el millón de nicaragüenses que vive en Costa Rica– por la miseria que azota a su país. Según el BID, Nicaragua es el segundo país más pobre del continente americano, después de Haití. Madre de cuatro hijos, siempre tuvo la corazonada que debía traer consigo a su única niña, pero no pudo.

La tarde de aquel 5 de diciembre, vía telefónica, el padre de Jackeline, Anastasio Jirón, le reportó el rapto de la niña en Paso Caballo, municipio de Corinto, adonde fue de paseo con una familia vecina. Varios testigos, incluido su hijo menor, presenciaron el secuestro.

María regresó a su país y la buscó en las playas de Nicaragua. Se desencantó del sistema judicial. Cuando denunció el secuestro, le entregaron una copia con la promesa de buscarla. Un mes después, alguien le leyó su contenido: “María de Jesús Silva sufre de trastornos mentales por la pérdida de su hija, a quien busca por toda la región centroamericana”.

Con la fotografía de Jackeline impresa a colores, subía a los autobuses para que la gente la identificara. En la frontera Nicaragua-Honduras se enteró de que Esmeralda Mendoza López, una prostituta conocida en toda la frontera, tenía a la niña. La policía le confirmó la versión.

Con la habilidad de una investigadora, María de Jesús logró ubicar a la proxeneta y consiguió que la policía de Honduras la detuviera. Un juez la encontró culpable de participar en el secuestro de Jackeline; actualmente está recluida en un penal de Choluteca, Honduras, pero la ley no la obliga a revelar el paradero de la niña. Si presenta “buen comportamiento” en unos meses saldrá libre. Al momento de su captura, le encontraron cinco pasaportes de distintos países a su nombre.

El caso de Jackeline Jirón es emblemático porque, aunque aún no ha sido rescatada, se ha podido rastrear la ruta usada por sus captores para prostituirla en varios países.

En Honduras, María de Jesús supo que su hija se encontraba en El Salvador, cerca de Playa Tamarindo, en el prostíbulo “Las Playitas”, donde los proxenetas le cortaron el cabello y lo tiñeron de rubio claro.

De prostíbulo

en prostíbulo

En El Salvador se enteró de que la tuvieron en los burdeles “Las Luces” y “El Infierno”. Siguió el rastro y encontró que se la habían llevado a Tecún Umán, Guatemala. Recorrió de arriba abajo Centroamérica, los bares abiertos que ofrecían el acompañamiento de niñas y las casas clandestinas. En uno de ellos confirmó que a Jackeline la habían pasado a México.

Entró al país y recorrió los bares de la Costa al Soconusco. De Arriaga a Tuxtla y de aquí a Tapachula. “Si hubiera llegado dos días antes, porque aquí tenían a su hija…”, escuchó siempre de la boca de otras niñas secuestradas. El saberse tan cerca de su hija y no poder alcanzarla acrecentaba su impotencia.

“Ví cosas que no pensé que existieran. Lo peor, hice cosas que no pensé que haría. Los prostíbulos están llenos de niñas, vendidas por traficantes y abandonadas por sus padres. Las veía prostituirse y deseaba que cualquiera de ellas fuera mi hija. Me conformaba con acariciarles el cabello, me ilusionaba pensando que en el siguiente burdel encontraría a mi Jackeline. Todo lo que he sufrido es nada frente a lo que estará pasando mi niña.”

Los tratantes de blancas parecen estar enterados de todos los movimientos que se hacen para encontrar a Jackeline. Rocío Rodríguez explica que cuando detectaban que la tenían en algún país, notificaban a la policía local, pero cuando se hacía el operativo para su rescate, ya había sido trasladada.

En México quedó inconclusa la búsqueda, porque María ya no pudo costear la travesía. “Hice todo por encontrar a mi hija”, dice. Regresó a su antiguo trabajo y ahorra para volver a Tapachula. Sabe que su hija es adicta a la heroína, pero dice, “no importa como la encuentre, lo único que quiero es recuperarla”.

“Era muy sociable, alegre, quería aprender más de lo que sabía. Reía todo el tiempo. Se comunicaba con sus hermanos. Soñábamos con sus 15 años. Quería tener una fiesta única. Abrimos una cuenta bancaria para ahorrar, pero no se pudo hacer”, solloza.

Denuncia el desinterés oficial ante la trata de niños: “si tan sólo pusieran más cuidado en las fronteras, los traficantes no sacarían a los niños tan fácil. ¿Por qué los policías que vieron a esa prostituta con mi hija no la detuvieron?”

COSTA RICA: Trata de blancas en Centroamérica

COSTA RICA: Trata de blancas en Centroamérica

Para las organizaciones no gubernamentales, el caso de la niña nicaragüense Jackeline, secuestrada en 2004 por una red internacional de trata de blancas, es emblemático: demuestra cómo opera este negocio ilícito que se ha convertido en el tercero más lucrativo a nivel mundial.


por Ana Lilia Pérez

San José, Costa Rica.– En la fotografía, Jackeline observa un semblante serio, pero el destello de sus ojos la traiciona. El menudo torso envuelto en un halter amarillo, enfundadas las delgadas piernas en pantalones negros. Mantiene cruzados los pies que calza con modernos tenis, recargada sobre la mesa en la que yace, a su espalda, un enorme espejo con marco dorado que refleja el grueso cabello color azabache que le cae debajo de la cintura.

Segundos antes de que la cámara captara su imagen, alcanzó a apretar la sonrisa; el talante sereno fue traicionado por la gesticulación natural de una niña que disfruta la ingenuidad de sus 11 años.

La instantánea fue tomada dos semanas antes de que Jackeline María Jirón Silva fuera secuestrada por integrantes de una red internacional de trata de blancas, a bordo de un automóvil blanco, en la playa Paso Caballo de Nicaragua, el 5 de diciembre de 2004. Desde entonces, la niña ha sido prostituida en todo Centroamérica. Actualmente sus proxenetas la tienen en Tapachula, Chiapas.

Su afiche ha sido reproducido más de 4 mil veces y las pesquisas de su rastro recogidas por su madre, María de Jesús Silva, quien, ante la ineficiencia del sistema de justicia y en un acto desesperado, fue a buscarla a Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador y México, desafiando su realidad de mujer pobre, migrante y analfabeta.

El secuestro

Hace una década que María de Jesús trabaja como doméstica en San José, lejos de su familia, obligada –como el millón de nicaragüenses que vive en Costa Rica– por la miseria que azota a su país. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, Nicaragua es el segundo país más pobre del continente americano, después de Haití. Madre de cuatro hijos, siempre tuvo la corazonada que debía traer consigo a su única niña, pero no pudo.

La tarde de aquel 5 de diciembre, vía telefónica, el padre de Jackeline, Anastasio Jirón, le reportó el rapto de la niña en Paso Caballo, municipio de Corinto, adonde fue de paseo con una familia vecina. Varios testigos, incluido su hijo menor, presenciaron el secuestro.

María regresó a su país y la buscó en las playas de Nicaragua. Se desencantó del sistema judicial. Cuando denunció el secuestro, le entregaron una copia con la promesa de buscarla. Un mes después, alguien le leyó su contenido: “María de Jesús Silva sufre de trastornos mentales por la pérdida de su hija, a quien busca por toda la región centroamericana”.

Con la fotografía de Jackeline impresa a colores, subía a los autobuses para que la gente la identificara. En la frontera Nicaragua-Honduras se enteró de que Esmeralda Mendoza López, una prostituta conocida en toda la frontera, tenía a la niña. La policía le confirmó la versión.

Con la habilidad de una investigadora, María de Jesús logró ubicar a la proxeneta y consiguió que la policía de Honduras la detuviera. Un juez la encontró culpable de participar en el secuestro de Jackeline; actualmente está recluida en un penal de Choluteca, Honduras, pero la ley no la obliga a revelar el paradero de la niña. Si presenta “buen comportamiento” en unos meses saldrá libre. Al momento de su captura, le encontraron cinco pasaportes de distintos países a su nombre.

Rocío Rodríguez –directora de la ONG Alianza por tus Derechos, con sede en San José– actualmente colabora con María de Jesús en la búsqueda de Jacqueline. Rocío confirma que Esmeralda y dos sujetos que raptaron a Jackeline son integrantes de una red de trata de blancas que opera en el continente, y en la cual están involucrados funcionarios públicos de alto nivel.

El caso de Jackeline Jirón es emblemático porque, aunque aún no ha sido rescatada, se ha podido rastrear la ruta usada por sus captores para prostituirla en varios países.

En Honduras, María de Jesús supo que su hija se encontraba en El Salvador, cerca de Playa Tamarindo, en el prostíbulo “Las Playitas”, donde los proxenetas le cortaron el cabello y lo tiñeron de rubio claro.

En El Salvador se enteró de que la tuvieron en los burdeles “Las Luces” y “El Infierno”. Siguió el rastro y encontró que se la habían llevado a Tecún Umán, Guatemala. Recorrió de arriba abajo Centroamérica, los bares abiertos que ofrecían el acompañamiento de niñas y las casas clandestinas. En uno de ellos confirmó que a Jackeline la habían pasado a México.

Entró al país y recorrió los bares de la Costa al Soconusco. De Arriaga a Tuxtla y de aquí a Tapachula. “Si hubiera llegado dos días antes, porque aquí tenían a su hija…”, escuchó siempre de la boca de otras niñas secuestradas. El saberse tan cerca de su hija y no poder alcanzarla acrecentaba su impotencia.

“Ví cosas que no pensé que existieran. Lo peor, hice cosas que no pensé que haría. Los prostíbulos están llenos de niñas, vendidas por traficantes y abandonadas por sus padres. Las veía prostituirse y deseaba que cualquiera de ellas fuera mi hija. Me conformaba con acariciarles el cabello, me ilusionaba pensando que en el siguiente burdel encontraría a mi Jackeline. Todo lo que he sufrido es nada frente a lo que estará pasando mi niña.”

Los tratantes de blancas parecen estar enterados de todos los movimientos que se hacen para encontrar a Jackeline. Rocío Rodríguez explica que cuando detectaban que la tenían en algún país, notificaban a la policía local, pero cuando se hacía el operativo para su rescate, ya había sido trasladada.

En México quedó inconclusa la búsqueda, porque María ya no pudo costear la travesía. “Hice todo por encontrar a mi hija”, dice. Regresó a su antiguo trabajo y ahorra para volver a Tapachula. Sabe que su hija es adicta a la heroína, pero dice, “no importa como la encuentre, lo único que quiero es recuperarla”.

El llanto se desborda cuando habla de Jackeline. Estrecha entre sus brazos el gastado fólder donde carga copia de las denuncias que no puede leer y que firmó con una cruz, y fotografías de su hija, incluida una donde aparece como reina de belleza en una fiesta de pueblo.

“Era muy sociable, alegre, quería aprender más de lo que sabía. Reía todo el tiempo. Se comunicaba con sus hermanos. Soñábamos con sus 15 años. Quería tener una fiesta única. Abrimos una cuenta bancaria para ahorrar, pero no se pudo hacer”, solloza.

Denuncia el desinterés oficial ante la trata de niños: “si tan sólo pusieran más cuidado en las fronteras, los traficantes no sacarían a los niños tan fácil. ¿Por qué los policías que vieron a esa prostituta con mi hija no la detuvieron?”

María de Jesús es víctima no sólo de traficantes, sino de la incompetencia de las autoridades de Centroamérica. Denunció el secuestro en México ante la Policía Federal Preventiva (PFP) y el Instituto Nacional de Migración sin ningún resultado.

Para las organizaciones que luchan contra la trata de menores, el caso es representativo de la manera cómo se desarrolla este delito: el desinterés de las autoridades y el poder de los proxenetas.

“Estamos hablando de crimen trasnacional organizado. Han llevado a la niña por muchos países, y eso demuestra que en las redes de trata están involucrados policías y fuerzas de migración”, señala Ana Salvadó, directora ejecutiva para México, América Latina y el Caribe de la organización Save the Children.
Red contra redes

En 2004, Ana Salvadó inició el proyecto Red de Latinoamericanos Desaparecidos, un portal de internet que denuncia y recibe datos sobre desaparecidos en el continente, la mayoría víctimas de trata. Actualmente 13 países colaboran en este proyecto, incluido México.

Cifras oficiales de las dependencias de seguridad que forman parte del proyecto indican que en el continente americano 3 mil niños desaparecen cada día de sus hogares, víctimas de redes con fines de adopción ilegal, tráfico de órganos, explotación laboral y explotación sexual comercial. Encabezan la lista de desapariciones México y Chile.

Para Salvadó, “el panorama de la infancia en el continente es cada vez más negro y la trata de niños ha aumentado muchísimo en todos los países”. En algunos países hay graves problemas de trata interna, “no sólo para explotación sexual, sino laboral, y esto se relaciona con el tema de los niños emigrantes que por distintas razones viajan solos y son presa fácil de las redes de tratantes”, argumenta.

Junto con un equipo de investigadores, Salvadó ubicó las rutas que utilizan actualmente los traficantes de personas, información que es entregada a las policías de todos los países de la región. En el caso de México, la información se canaliza a la PFP.

Salvadó revela parte de sus investigaciones:

“De El Salvador se trae a las niñas para prostituirlas en Costa Rica. Hemos documentado la trata de niñas en los puertos del Pacífico y el Caribe en la temporada de cruceros, y en céntricos hoteles de San José durante todo el año; pero también hay trata sexual y para mendicidad de niños nicaragüenses.

“En Colombia se explota a los niños ecuatorianos. En Perú lo más grave es la trata de niñas que se ofrecen a los hombres que trabajan en las minas, en las zonas más altas e inhabitadas del país.

“De la zona amazónica de Bolivia, la más pobre de ese país, cientos de niñas son sacadas por los traficantes con la promesa de estudiar y, como se trata de familias que están muriendo de hambre, sus padres prefieren que se vayan.

“En la frontera Perú-Chile hay supuestas agencias de empleo donde captan niñas peruanas, ecuatorianas, bolivianas, para llevarlas a Chile. Originalmente contratadas para cuidar niños en las casas, pero terminan como prostitutas.

“En Argentina se registra la trata de mujeres y niñas que son enviadas a Europa o Asia. El país sudamericano es también destino de mujeres y niñas de Brasil, Paraguay y República Dominicana.”

México, foco rojo

A nivel mundial, Save the Children ubica la frontera México-Guatemala como el foco rojo en trata de niños y niñas con fines de explotación sexual. “Es el cuello de botella, porque muchos niños van hacia Estados Unidos y de México no pasan, allí son prostituidos por los proxenetas y a veces regresados hacia Centroamérica”, dice Ana Salvadó.

Un estudio de la organización internacional Ecpat –dado a conocer hace tres semanas en la ciudad de Guatemala– revela que actualmente más de 21 mil centroamericanas, en su mayoría menores de edad, son prostituidas en mil 552 bares y burdeles de Tapachula. Sus tratantes las vendieron a los explotadores en 200 dólares cada una.

La prostitución en ciudades como Tapachula se da de manera abierta. Contralínea documentó que los tratantes actúan al amparo de la corrupción de autoridades locales y federales, en zonas perfectamente identificadas, como Las Huacas, a cambio de sobornos o de su participación directa en este negocio.

Según el informe Fin de la prostitución infantil, la pornografía y el tráfico de niños con fines de explotación sexual, elaborado por Ecpat, desde Tapachula, donde sucede la venta, las víctimas son redistribuidas a Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y el Distrito Federal. Más del 50 por ciento son guatemaltecas; el resto. salvadoreñas, hondureñas y nicaragüenses, de entre ocho y 14 años.

Rocío Rodríguez –quien en 2003 hizo la investigación con la que se logró desmantelar la red internacional de pedófilos Paidos– explica que junto a la violencia física y sexual, los proxenetas hacen adictas a sus víctimas para retenerlas. Además, no las previenen contra enfermedades venéreas, porque de antemano cuantifican los años que les serán redituables.

Sobre los trastornos físicos y psicológicos, explica que como han vivido inmersas en la violencia, es difícil que se readapten a la vida familiar. La mayoría son adictas a las drogas y es muy difícil quitarles la adicción, “pero, sobre todo, tienden a reproducir la violencia de la que han sido objeto, porque los trastornos psicológicos que los tratantes provocan en ellas son irreversibles”.
Negocio trasnacional

No hay registro de cuántas redes de trata de personas operan actualmente, pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asegura que es el tercer negocio más lucrativo a nivel mundial, detrás de las drogas y armas.

La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, que dirige el mexicano José Ángel Gurría, estima que este ilícito genera ganancias por 32 mil millones de dólares al año. Por cada persona, los traficantes ganan de 4 mil a 50 mil dólares, dependiendo del lugar de origen y destino de la víctima.

Según la Organización Internacional de Migraciones, 4 millones de personas son prostituidas contra su voluntad en todo el mundo. De ellas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que más de dos millones son menores de edad.

La ONU ha detectado que la mayor parte de las ganancias provienen de europeos. Por ejemplo, en el informe del Parlamento Europeo Las consecuencias de la industria del sexo en la Unión Europea, del 2003, de 250 millones de libras (5 mil millones de pesos) que anualmente gastan los cibernautas europeos, el 70 por ciento es en páginas pornográficas.

A nivel mundial, Tailandia encabeza la trata de personas con fines de explotación sexual, seguida de China, Nigeria, Albania, Bulgaria, Bielorrusia, Moldavia y Ucrania.

La Coalición Contra el Tráfico de Mujeres (CATW) registra que en México 500 mil personas son víctimas de explotación sexual. Esto significa que una cuarta parte de los casos de todo el mundo suceden en este país.
Oferta y demanda

En su último informe sobre los derechos humanos de las víctimas de trata, la Relatora de la ONU, Sigma Huda, dice que el usuario de la prostitución es parte de la red, ya que crea la demanda: “muchos usuarios son concientes de la situación de mujeres y niños prostituidos, cuyos servicios utilizan”.

El año pasado, la Organización Internacional del Trabajo realizó un estudio con adultos de países de México, centro y Sudamérica, dónde “es muy fácil tener relaciones sexuales con niños”: el 65 por ciento de los encuestados dijo no tener ningún problema, conflicto o miedo de mantener relaciones sexuales con niños y niñas, y tampoco creían que hacerlo “tenía algo de malo”.

En su informe, la relatora de la ONU explica que la demanda de sexo comercial “suele basarse en diferencias de poder social relacionadas con la raza, nacionalidad, casta y color de piel; algunos usuarios de la prostitución buscan expresamente mujeres y niños con el fin de explotar esta violencia de poder”.

La Organización de Estados Americanos indica que anualmente 85 mil niños son usados en pornografía. México se ubica en el lugar número 28 del mundo. Los organismos internacionales coinciden en que la trata de niños para explotación sexual va al alza y que se ha reducido la edad de las víctimas. La organización Pro Niño y Niña Centroamericano revela que el rango más común es entre ocho y 13 años de edad.

Lo anterior trae como consecuencia que actualmente miles de “niños y niñas de siete u ocho años padezcan graves enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH”, dice Ana Salvadó, directora de Save the Children.

En México, el problema de la explotación sexual de menores está desbordado, la Agencia Federal de Investigaciones ha confiscado material pornográfico con niños menores de un año de edad.

Unicef señala que en Cancún y Acapulco más de 16 mil niños ejercen la prostitución forzada. Al respecto, organizaciones como CATW demandan que el gobierno de Felipe Calderón combata la trata de personas.

Aunque México ha ratificado el Convenio Internacional para la prevención, represión y supresión de la trata y la explotación de la prostitución, se ha convertido en paraíso de proxenetas e infierno para miles de niñas centroamericanas, como Jackelin Jirón, a quien sus captores han prostituido durante 32 meses. La mitad del tiempo en Chiapas.

Un fenómeno tan antiguo como la civilización

Carlos Romero
Abogado. Consultor ONG Ciudad Nuestra*
cromero@ciudadnuestra.org

Un fenómeno tan antiguo como la civilización

La comercialización y explotación de las personas es un fenómeno tan antiguo como la humanidad misma. Su primera expresión la encontramos en las prácticas esclavistas de las civilizaciones antiguas. Otra manifestación es la trata de negros, referida al comercio de negros africanos, iniciado el siglo VIII por los árabes e intensificado, a partir del siglo XV, con la participación de los países europeos, quienes, incluso, lo expandieron al continente americano. Una tercera manifestación es la trata de chinos, para suplir la escasez de mano de obra de los negros que obtuvieron su libertad el siglo XIX. A fines de dicho siglo también se presentó la trata de blancas, relacionada a la explotación de mujeres europeas de raza blanca en la industria del sexo. Empero, estas expresiones eran insuficientes para graficar todas sus dimensiones.

Ya el siglo XIX la comunidad internacional había tomado conciencia de la necesidad de enfrentar este fenómeno. Esta preocupación se refleja en los diversos instrumentos para erradicar algunas de sus manifestaciones, como la explotación sexual y laboral. El primer esfuerzo se plasmó en el Congreso de Viena (1814 y 1815), donde se recomendó abolir la trata de esclavos. Luego se suscribieron diversos instrumentos, de alcance universal, contra la explotación sexual, así como la esclavitud y sus formas análogas: i) Acuerdo internacional para asegurar la protección eficaz contra el tráfico criminal denominado trata de blancas (1904); ii) Convenio internacional para la represión de la trata de blancas (1910); iii) Convenio internacional para la represión de la trata de mujeres y niños (1921); iv) Convenio internacional para la represión de la trata de mujeres mayores de edad (1933); v) Convenio para la represión de la trata de personas y de la explotación de la prostitución ajena (1950); vi) Convención contra la esclavitud (1926); y, vii) Convención suplementaria sobre la abolición de la esclavitud, la trata de esclavos y sus instituciones y prácticas análogas a la esclavitud (1956).

La Organización Internacional del Trabajo (OIT), avizorando las dimensiones de la explotación laboral, también promovió los siguientes instrumentos, de alcance universal: i) Convenio núm. 29, relativo al trabajo forzoso u obligatorio (1930); ii) Convenio núm. 105, relativo a la abolición del trabajo forzoso (1957); y, iii) Convenio núm.182, sobre la prohibición de las peores formas de trabajo infantil y la acción inmediata para su eliminación, y su Recomendación 190 (1999).

Una de las actividades criminales más lucrativas del mundo

Pese a la importancia de los instrumentos internacionales y a los esfuerzos de cada Estado para sancionar a los tratantes, este fenómeno se convirtió en una de las actividades criminales trasnacionales más lucrativas, compitiendo con el tráfico de drogas y de armas. A inicios de esta década, sus ganancias anuales se estimaban en 12,000 millones de dólares americanos. Hoy, se han triplicado. En efecto, Naciones Unidas las calcula en 32,000 millones. Por ello, era imprescindible fortalecer la lucha integral contra estos delitos, promoviendo la cooperación internacional para prevenir, investigar y combatirlos de manera más eficaz, así como garantizar la asistencia y protección a las victimas. En este sentido, el año 2000 se suscribieron la Declaración del milenio y la Convención contra la Delincuencia Organizada Transnacional y sus protocolos complementarios, entre ellos el dirigido a prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas, especialmente mujeres y niños, conocido como Protocolo de Palermo.

Es en el artículo 3 de este protocolo que se consagra la definición de “trata de personas”. Su esencia radica en la movilización de personas para someterlas a distintas formas de explotación. Esta explotación incluye, como mínimo, la sexual y laboral, así como la extracción de órganos. Se advierte, además, que si bien existen grupos más vulnerables, como mujeres y niños, esta actividad criminal afecta los derechos humanos de cualquier persona, sin importar el color de su piel, raza, sexo, edad, condición socioeconómica, religión, nacionalidad o cualquier otra circunstancia.

La trata de personas en la legislación peruana

En esta época nuestro Código Penal de 1991 sólo sancionaba la trata de personas parcialmente, pues su redacción primigenia y su modificatoria, Ley 28251, la restringían a los fines de explotación sexual. Ante ello, era imprescindible adecuar la legislación interna a los estándares del Protocolo de Palermo. En este sentido, el 15 de enero de 2007 se promulgó la Ley 28950, denominada Ley contra la trata de personas y el tráfico ilícito de migrantes. A continuación, algunas de las razones que destacan su relevancia:

Primero, permitió al Estado Peruano cumplir sus compromisos internacionales de combatir integralmente la trata de personas, no solo con la investigación y sanción del delito y sus autores, sino también en los ámbitos de asistencia y protección a víctimas, testigos, colaboradores y peritos, así como en la prevención del delito y sus factores de riesgo.

Segundo, asume la definición internacional de trata de personas, como delito contra la libertad. De esta manera, sanciona a cualquiera que participe en el proceso de captación, transporte, traslado, acogida, recepción o retención de una persona (conductas criminales); mediante violencia, amenaza, coacción, privación de libertad, fraude, engaño, abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad, o concesión o recepción de pagos o beneficios (medios coercitivos para obtener el consentimiento de la victima, excepto en el caso de las personas menores de 18 años como se explica más adelante); con el propósito de explotarla de distintas formas (finalidad del autor). Al igual que el Protocolo de Palermo considera como formas de explotación, la sexual y laboral, así como la extracción de órganos; pero incorpora, además, la venta de niños, la mendicidad y el trafico de órganos.

*
La explotación sexual comprende las relaciones sexuales remuneradas, el uso de personas en la producción de material pornográfico, el turismo sexual y los espectáculos sexuales. La OIT, en su Convenio 182, considera que la explotación sexual comercial infantil es una forma de violación severa de sus derechos humanos, una explotación económica asimilable a la esclavitud y al trabajo forzoso.
*
La explotación laboral comprende la obligación a trabajos o servicios forzados, la esclavitud, la servidumbre, las instituciones o prácticas análogas a la esclavitud y las peores formas de trabajo infantil. El Convenio 182 y la Recomendación 190 OIT establecen que estas peores formas abarcan, además de las situaciones ya referidas: la utilización, reclutamiento u oferta de niñas, niños y adolescentes para actividades ilícitas, principalmente producción y tráfico de estupefacientes, o realización de actividades que supongan el uso de armas de fuego; su reclutamiento forzoso para utilizarlos en conflictos armados; y, el trabajo que, por su naturaleza o condiciones en que se realiza, pone en peligro su salud, seguridad o moralidad.
*
La extracción o tráfico de órganos y tejidos, por su parte, se relaciona al comercio del cuerpo de las personas; incluyendo no solo la extirpación y venta de partes del cuerpo, sino también su transporte, importación, exportación y conservación.
*
La venta de niños es entendida como la transacción mediante la cual un menor de edad es entregado a una o más personas a cambio de retribución económica o de cualquier otra naturaleza; también considerada por la OIT como una explotación asimilable a la esclavitud.
*
La mendicidad, finalmente, es la práctica, permanente o eventual, de solicitar con persistencia y humillación una dadiva o limosna, sin generar transacción económica, prestación de servicios ni relación laboral.

Si bien sigue los lineamientos del Protocolo de Palermo, que considera la trata de personas en la delincuencia organizada transnacional, la Ley 28950 precisa que este delito puede ser cometido por uno o varios autores, tanto en el territorio de la República como para la salida o entrada al país. Si interviene una organización criminal se agrava el delito.

Tercero, atendiendo la especial protección de las niñas, niños y adolescentes, que constituyen el grupo más vulnerable, establece que la trata en su agravio no exige el empleo de medios coercitivos para obtener su consentimiento. Es decir, aún cuando el menor de edad haya “consentido”, siempre será considerado victima y, por tanto, se le debe brindar asistencia y protección. Además, esta forma de trata siempre será agravada y a sus autores se les podrá imponer hasta 35 años de privación de libertad.

Cuarto, vincula la trata de personas con el crimen organizado en general. De esta manera, permite investigar penalmente a quienes pretendan “lavar” o “blanquear” los ingresos obtenidos por la explotación; y, otorga herramientas especiales de investigación criminal para conocer la estructura de la organización e identificar a sus dirigentes e integrantes, así como su funcionamiento y conexiones. Estas herramientas son: agente encubierto; intervención y control de comunicaciones y documentos; y, la colaboración eficaz.

Quinto, esta nueva definición y las herramientas especiales han permitido que entre el 2007 y enero de 2008 la policía investigue 50 casos de trata de personas, de los cuales más del 90% tienen como finalidad la explotación sexual. Estas investigaciones permitieron rescatar a 122 víctimas, siendo el grupo más vulnerable las adolescentes entre 14 y 17 años de edad, así como identificar a 108 tratantes. Según los reportes del Sistema de Registro y Estadística del delito de Trata de personas y Afines (RETA- PNP), estas cifras superan, de manera considerable, los 30 casos registrados policialmente entre los años 2004 y 2006.

Sexto, obliga a las instituciones públicas a prestar asistencia y protección integral no sólo a las víctimas, sino también a sus familiares directos, colaboradores, testigos y peritos. Esta asistencia debe incluir, como mínimo, la repatriación segura, albergue, inserción social y asistencia médica, psicológica, social y legal. Mientras que las medidas de protección pueden llegar hasta la protección policial, cuando esté en peligro su vida, libertad o bienes.

Algunas acciones a ser promovidas

Luego de precisar los principales avances como consecuencia de la Ley 28950, debemos advertir que aún hay mucho por hacer, principalmente para fortalecer su implementación y articular los servicios y recursos institucionales existentes.

En este sentido, concluimos mencionando algunas acciones que deberían ser promovidas y lideradas por el Grupo de trabajo multisectorial permanente contra la trata de personas, presidido por el Ministerio del Interior (MININTER), en el corto plazo:

Primero, investigar como tratantes no sólo a quienes tienen por finalidad la explotación sexual, sino también a quienes, por ejemplo, mediante la obligación a trabajos forzados, explotan a más de 30,000 personas de comunidades nativas y campamentos en la extracción de madera en Ucayali, Madre de Dios y Loreto, mas aún cuando en muchos casos toda la familia es trasladada, de manera que no sólo los hombres trabajan, sino que las mujeres cocinan y cumplen otras labores de ayuda, al igual que sus hijos, atrapados en un círculo vicioso de deudas que no les permite salir de esta situación.

Además debe investigarse como trata de personas las conductas que conllevan a las peores formas de trabajo infantil, como, por ejemplo, la explotación en la minería artesanal en la sierra sur del país o en los lavaderos de oro en Madre de Dios; así como la captación y traslado de niñas y adolescentes a las principales ciudades, mediante el “padrinazgo”, para ser explotadas en el trabajo doméstico, privándoseles de su libertad y agrediéndolas física y psicológicamente. Lo mismo se puede decir del empleo de personas menores de edad en la producción de estupefacientes en las zonas cocaleras e, incluso, como burrier para el transporte de pasta básica de cocaína hacia el extranjero.

En la misma línea deben orientarse las investigaciones de las mafias que lucran con la explotación de los más de 300 niños y niñas trasladados desde el interior del país y sometidos a la mendicidad callejera en Lima Metropolitana, que han sido identificados por el Ministerio de la Mujer y Desarrollo Social (MIMDES).

Segundo, considerando las crecientes ganancias ilícitas que genera la trata de personas, sus investigaciones deben vincularse con las de lavados de activos. Hasta la fecha, los casos que exhiben los agentes del sistema de justicia penal sólo se relacionan al narcotráfico.

Tercero, la unidad policial contra la trata de personas debe integrar la nueva Dirección contra el Crimen Organizado, propuesta por el actual Director General de la Policía, por cuanto estos delitos muchas veces comparten su logística y rentabibilidad. Este esfuerzo fortalecería la labor de las Fiscalías Especializadas en Criminalidad Organizada.

Cuarto, se deben fortalecer los controles en el transporte nacional e internacional de personas menores de edad, por parte de la policía y de los inspectores de transportes y de migraciones, así como impulsar la interconexión de los sistemas de autorizaciones de viaje que otorgan los notarios y los jueces de familia con la Dirección General de Migraciones y Naturalización, y los esfuerzos de la Defensoría del Pueblo para que la presentación de su Documento Nacional de Identidad (DNI) sea obligatorio para la obtención del pasaporte y al momento del viaje, pues es un documento que le otorgará al inspector migratorio mejores elementos para certificar su identidad y vinculación con las personas que viaja.

Quinto, se debe diseñar e implementar un sistema integral de asistencia y protección. Si bien la Ley 28950 establece la obligatoriedad de estas medidas, nuestra cultura legalista y de requerir mandatos expresos para asumir responsabilidades conlleva a que, en la práctica, su ejecución sea dispersa y esté supeditada a la sensibilidad de los funcionarios. Ayudaría a dar pasos más concretos en este ámbito, la entrada en vigencia del reglamento de la Ley y el Plan Nacional de Acción, pendientes de aprobación desde hace más de medio año, que establecen las competencias y atribuciones de cada sector, así como las metas que debemos alcanzar al 2013, respectivamente.

Sexto, sin perder de vista que el fenómeno de la trata de personas no es solo delictivo, sino también socioeconómico y cultural, es imprescindible abordar sus principales factores de riesgo. Por ello, se debe impulsar la iniciativa de la Ministra de la Mujer de considerar como prioridad en los programas sociales y laborales que promueve el gobierno a los familiares de las niñas, niños y adolescentes sometidos a explotación.


* Fue el primer Secretario Técnico del Grupo de Trabajo Multisectorial Permanente contra la Trata de Personas el año 2004 y, luego, uno de sus integrantes en representación de la sociedad civil, desde mediados de 2006 a enero de 2008.

Un grupo de médicos costarricenses denunció

Un grupo de médicos costarricenses denunció que el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos alentará el tráfico de órganos y tejidos humanos al tipificarlos como mercancías con arancel cero, lo que el gobierno calificó como un temor "infundado".

La denuncia fue hecha, entre otros, por el ex presidente ejecutivo de la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Guido Miranda, y el ex presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, Jorge Arturo Robles.

El ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, reconoció este miércoles que el TLC otorga un arancel cero al trasiego de "huesos, órganos y tejidos humanos, para injertos o transplantes", pero insistió en que el objetivo es de carácter "humanitario", para salvar vidas.

Costa Rica decidirá el futuro del TLC, negociado entre Centroamérica y Estados Unidos en 2004, en un referéndum que se efectuará el 7 de octubre próximo.

Según Ruiz, "con o sin TLC, el país importa del exterior una serie de órganos y tejidos humanos que son indispensables para poder atender emergencias médicas de pacientes que requieren de éstos para salvar sus vidas o mejorar sus condiciones de salud".

"El trasplante de órganos es algo común en la medicina moderna, y lo vemos por ejemplo en los casos de los niños quemados que requieren injertos de piel o en quienes requieren un trasplante de hígado", explicó Ruiz.

Para Miranda, en cambio, "el TLC no solo comercializa los órganos sino que se trafican como artículos de exportación y libres de impuestos. Se abre el mercado de tráfico de exportación de órganos, huesos, riñones, etc. El problema es saber cómo se van a obtener esos órganos".

Entretanto, el ex decano de la facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica, Rodrigo Gutiérrez, dijo a la AFP que el tema no es solo que los órganos se puedan convertir en simples mercancías, sino que Costa Rica se podría transformar en un gran depósito de "microorganismos, embriones o células madre".

"Acordémonos que la administración Bush y la derecha religiosa de Estados Unidos tienen reservas en relación a la investigación con células madre, y lo mismo ocurre en algunas naciones de Europa, entonces qué mejor salida que buscar un país como el nuestro, con un relativo desarrollo científico, para convertirlo en un enorme banco", declaró Gutiérrez.

Gutiérrez dijo que ya en la capital costarricense funciona "un gran banco latinoamericano de células embrionarias, células madre".

"Ahí usted podrá acudir en el futuro por si a su hijo le ataca alguna enfermedad y entonces podría buscar la cura en las células madre. Esa es la cara buena, la mala es guardar embriones humanos para comercializarlos. ¿Cuánto llegarán a valer, por ejemplo, las células madre de un destacado artista o un científico?", se pregunto Gutiérrez.

Gutiérrez dijo que no se trata de un tema baladí como han querido hacer creer los dirigentes del gobierno de Oscar Arias.

"Este es un tema de una enorme trascendencia que no puede pasar inadvertido. Es un tema que tiene que ver con visiones contrapuestas de si la ciencia debe estar al servicio de la humanidad o al servicio del comercio", afirmó el ex decano de la Facultad de Medicina.

Costa Rica es el único país centroamericano que aun no ha ratificado el TLC con Estados Unidos, que entró en vigencia en 2006 en Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.

Universidades públicas, organizaciones sociales y sindicales, agricultores y pequeños y medianos empresarios se oponen al TLC porque consideran que terminará de desmantelar el Estado social de derecho inaugurado a mediados del siglo XX, tras la revolución de 1948.

El tratado es apoyado en tanto por el gobierno y los grupos económicos más poderosos, principalmente exportadores, que ven en el mismo un instrumento para impulsar el crecimiento económico.

TRATA de blancas en Centroamérica

TRATA de blancas en Centroamérica

Para las organizaciones no gubernamentales, el caso de la niña nicaragüense Jackeline, secuestrada en 2004 por una red internacional de trata de blancas, es emblemático: demuestra cómo opera este negocio ilícito que se ha convertido en el tercero más lucrativo a nivel mundial.

San José, Costa Rica.– En la fotografía, Jackeline observa un semblante serio, pero el destello de sus ojos la traiciona. El menudo torso envuelto en un halter amarillo, enfundadas las delgadas piernas en pantalones negros. Mantiene cruzados los pies que calza con modernos tenis, recargada sobre la mesa en la que yace, a su espalda, un enorme espejo con marco dorado que refleja el grueso cabello color azabache que le cae debajo de la cintura.

Segundos antes de que la cámara captara su imagen, alcanzó a apretar la sonrisa; el talante sereno fue traicionado por la gesticulación natural de una niña que disfruta la ingenuidad de sus 11 años.

La instantánea fue tomada dos semanas antes de que Jackeline María Jirón Silva fuera secuestrada por integrantes de una red internacional de trata de blancas, a bordo de un automóvil blanco, en la playa Paso Caballo de Nicaragua, el 5 de diciembre de 2004. Desde entonces, la niña ha sido prostituida en todo Centroamérica. Actualmente sus proxenetas la tienen en Tapachula, Chiapas.

Su afiche ha sido reproducido más de 4 mil veces y las pesquisas de su rastro recogidas por su madre, María de Jesús Silva, quien, ante la ineficiencia del sistema de justicia y en un acto desesperado, fue a buscarla a Nicaragua, Honduras, Costa Rica, El Salvador y México, desafiando su realidad de mujer pobre, migrante y analfabeta.





El secuestro

Hace una década que María de Jesús trabaja como doméstica en San José, lejos de su familia, obligada –como el millón de nicaragüenses que vive en Costa Rica– por la miseria que azota a su país. Según el Banco Interamericano de Desarrollo, Nicaragua es el segundo país más pobre del continente americano, después de Haití. Madre de cuatro hijos, siempre tuvo la corazonada que debía traer consigo a su única niña, pero no pudo.

La tarde de aquel 5 de diciembre, vía telefónica, el padre de Jackeline, Anastasio Jirón, le reportó el rapto de la niña en Paso Caballo, municipio de Corinto, adonde fue de paseo con una familia vecina. Varios testigos, incluido su hijo menor, presenciaron el secuestro.

María regresó a su país y la buscó en las playas de Nicaragua. Se desencantó del sistema judicial. Cuando denunció el secuestro, le entregaron una copia con la promesa de buscarla. Un mes después, alguien le leyó su contenido: “María de Jesús Silva sufre de trastornos mentales por la pérdida de su hija, a quien busca por toda la región centroamericana”.

Con la fotografía de Jackeline impresa a colores, subía a los autobuses para que la gente la identificara. En la frontera Nicaragua-Honduras se enteró de que Esmeralda Mendoza López, una prostituta conocida en toda la frontera, tenía a la niña. La policía le confirmó la versión.

Con la habilidad de una investigadora, María de Jesús logró ubicar a la proxeneta y consiguió que la policía de Honduras la detuviera. Un juez la encontró culpable de participar en el secuestro de Jackeline; actualmente está recluida en un penal de Choluteca, Honduras, pero la ley no la obliga a revelar el paradero de la niña. Si presenta “buen comportamiento” en unos meses saldrá libre. Al momento de su captura, le encontraron cinco pasaportes de distintos países a su nombre.

Rocío Rodríguez –directora de la ONG Alianza por tus Derechos, con sede en San José– actualmente colabora con María de Jesús en la búsqueda de Jacqueline. Rocío confirma que Esmeralda y dos sujetos que raptaron a Jackeline son integrantes de una red de trata de blancas que opera en el continente, y en la cual están involucrados funcionarios públicos de alto nivel.

El caso de Jackeline Jirón es emblemático porque, aunque aún no ha sido rescatada, se ha podido rastrear la ruta usada por sus captores para prostituirla en varios países.

En Honduras, María de Jesús supo que su hija se encontraba en El Salvador, cerca de Playa Tamarindo, en el prostíbulo “Las Playitas”, donde los proxenetas le cortaron el cabello y lo tiñeron de rubio claro.

En El Salvador se enteró de que la tuvieron en los burdeles “Las Luces” y “El Infierno”. Siguió el rastro y encontró que se la habían llevado a Tecún Umán, Guatemala. Recorrió de arriba abajo Centroamérica, los bares abiertos que ofrecían el acompañamiento de niñas y las casas clandestinas. En uno de ellos confirmó que a Jackeline la habían pasado a México.

Entró al país y recorrió los bares de la Costa al Soconusco. De Arriaga a Tuxtla y de aquí a Tapachula. “Si hubiera llegado dos días antes, porque aquí tenían a su hija…”, escuchó siempre de la boca de otras niñas secuestradas. El saberse tan cerca de su hija y no poder alcanzarla acrecentaba su impotencia.

“Ví cosas que no pensé que existieran. Lo peor, hice cosas que no pensé que haría. Los prostíbulos están llenos de niñas, vendidas por traficantes y abandonadas por sus padres. Las veía prostituirse y deseaba que cualquiera de ellas fuera mi hija. Me conformaba con acariciarles el cabello, me ilusionaba pensando que en el siguiente burdel encontraría a mi Jackeline. Todo lo que he sufrido es nada frente a lo que estará pasando mi niña.”

Los tratantes de blancas parecen estar enterados de todos los movimientos que se hacen para encontrar a Jackeline. Rocío Rodríguez explica que cuando detectaban que la tenían en algún país, notificaban a la policía local, pero cuando se hacía el operativo para su rescate, ya había sido trasladada.

En México quedó inconclusa la búsqueda, porque María ya no pudo costear la travesía. “Hice todo por encontrar a mi hija”, dice. Regresó a su antiguo trabajo y ahorra para volver a Tapachula. Sabe que su hija es adicta a la heroína, pero dice, “no importa como la encuentre, lo único que quiero es recuperarla”.

El llanto se desborda cuando habla de Jackeline. Estrecha entre sus brazos el gastado fólder donde carga copia de las denuncias que no puede leer y que firmó con una cruz, y fotografías de su hija, incluida una donde aparece como reina de belleza en una fiesta de pueblo.

“Era muy sociable, alegre, quería aprender más de lo que sabía. Reía todo el tiempo. Se comunicaba con sus hermanos. Soñábamos con sus 15 años. Quería tener una fiesta única. Abrimos una cuenta bancaria para ahorrar, pero no se pudo hacer”, solloza.

Denuncia el desinterés oficial ante la trata de niños: “si tan sólo pusieran más cuidado en las fronteras, los traficantes no sacarían a los niños tan fácil. ¿Por qué los policías que vieron a esa prostituta con mi hija no la detuvieron?”

María de Jesús es víctima no sólo de traficantes, sino de la incompetencia de las autoridades de Centroamérica. Denunció el secuestro en México ante la Policía Federal Preventiva (PFP) y el Instituto Nacional de Migración sin ningún resultado.

Para las organizaciones que luchan contra la trata de menores, el caso es representativo de la manera cómo se desarrolla este delito: el desinterés de las autoridades y el poder de los proxenetas.

“Estamos hablando de crimen trasnacional organizado. Han llevado a la niña por muchos países, y eso demuestra que en las redes de trata están involucrados policías y fuerzas de migración”, señala Ana Salvadó, directora ejecutiva para México, América Latina y el Caribe de la organización Save the Children.





Red contra redes

En 2004, Ana Salvadó inició el proyecto Red de Latinoamericanos Desaparecidos, un portal de internet que denuncia y recibe datos sobre desaparecidos en el continente, la mayoría víctimas de trata. Actualmente 13 países colaboran en este proyecto, incluido México.

Cifras oficiales de las dependencias de seguridad que forman parte del proyecto indican que en el continente americano 3 mil niños desaparecen cada día de sus hogares, víctimas de redes con fines de adopción ilegal, tráfico de órganos, explotación laboral y explotación sexual comercial. Encabezan la lista de desapariciones México y Chile.

Para Salvadó, “el panorama de la infancia en el continente es cada vez más negro y la trata de niños ha aumentado muchísimo en todos los países”. En algunos países hay graves problemas de trata interna, “no sólo para explotación sexual, sino laboral, y esto se relaciona con el tema de los niños emigrantes que por distintas razones viajan solos y son presa fácil de las redes de tratantes”, argumenta.

Junto con un equipo de investigadores, Salvadó ubicó las rutas que utilizan actualmente los traficantes de personas, información que es entregada a las policías de todos los países de la región. En el caso de México, la información se canaliza a la PFP.



Salvadó revela parte de sus investigaciones:

“De El Salvador se trae a las niñas para prostituirlas en Costa Rica. Hemos documentado la trata de niñas en los puertos del Pacífico y el Caribe en la temporada de cruceros, y en céntricos hoteles de San José durante todo el año; pero también hay trata sexual y para mendicidad de niños nicaragüenses.

“En Colombia se explota a los niños ecuatorianos. En Perú lo más grave es la trata de niñas que se ofrecen a los hombres que trabajan en las minas, en las zonas más altas e inhabitadas del país.

“De la zona amazónica de Bolivia, la más pobre de ese país, cientos de niñas son sacadas por los traficantes con la promesa de estudiar y, como se trata de familias que están muriendo de hambre, sus padres prefieren que se vayan.

“En la frontera Perú-Chile hay supuestas agencias de empleo donde captan niñas peruanas, ecuatorianas, bolivianas, para llevarlas a Chile. Originalmente contratadas para cuidar niños en las casas, pero terminan como prostitutas.

“En Argentina se registra la trata de mujeres y niñas que son enviadas a Europa o Asia. El país sudamericano es también destino de mujeres y niñas de Brasil, Paraguay y República Dominicana.”





México, foco rojo

A nivel mundial, Save the Children ubica la frontera México-Guatemala como el foco rojo en trata de niños y niñas con fines de explotación sexual. “Es el cuello de botella, porque muchos niños van hacia Estados Unidos y de México no pasan, allí son prostituidos por los proxenetas y a veces regresados hacia Centroamérica”, dice Ana Salvadó.

Un estudio de la organización internacional Ecpat –dado a conocer hace tres semanas en la ciudad de Guatemala– revela que actualmente más de 21 mil centroamericanas, en su mayoría menores de edad, son prostituidas en mil 552 bares y burdeles de Tapachula. Sus tratantes las vendieron a los explotadores en 200 dólares cada una.

La prostitución en ciudades como Tapachula se da de manera abierta. Contralínea documentó que los tratantes actúan al amparo de la corrupción de autoridades locales y federales, en zonas perfectamente identificadas, como Las Huacas, a cambio de sobornos o de su participación directa en este negocio.

Según el informe Fin de la prostitución infantil, la pornografía y el tráfico de niños con fines de explotación sexual, elaborado por Ecpat, desde Tapachula, donde sucede la venta, las víctimas son redistribuidas a Oaxaca, Michoacán, Guerrero, Jalisco, Nayarit, Sinaloa y el Distrito Federal. Más del 50 por ciento son guatemaltecas; el resto. salvadoreñas, hondureñas y nicaragüenses, de entre ocho y 14 años.

Rocío Rodríguez –quien en 2003 hizo la investigación con la que se logró desmantelar la red internacional de pedófilos Paidos– explica que junto a la violencia física y sexual, los proxenetas hacen adictas a sus víctimas para retenerlas. Además, no las previenen contra enfermedades venéreas, porque de antemano cuantifican los años que les serán redituables.

Sobre los trastornos físicos y psicológicos, explica que como han vivido inmersas en la violencia, es difícil que se readapten a la vida familiar. La mayoría son adictas a las drogas y es muy difícil quitarles la adicción, “pero, sobre todo, tienden a reproducir la violencia de la que han sido objeto, porque los trastornos psicológicos que los tratantes provocan en ellas son irreversibles”.





Negocio trasnacional

No hay registro de cuántas redes de trata de personas operan actualmente, pero la Organización de las Naciones Unidas (ONU) asegura que es el tercer negocio más lucrativo a nivel mundial, detrás de las drogas y armas.

La Organización para la Cooperación Económica y el Desarrollo, que dirige el mexicano José Ángel Gurría, estima que este ilícito genera ganancias por 32 mil millones de dólares al año. Por cada persona, los traficantes ganan de 4 mil a 50 mil dólares, dependiendo del lugar de origen y destino de la víctima.

Según la Organización Internacional de Migraciones, 4 millones de personas son prostituidas contra su voluntad en todo el mundo. De ellas, el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (Unicef) estima que más de dos millones son menores de edad.

La ONU ha detectado que la mayor parte de las ganancias provienen de europeos. Por ejemplo, en el informe del Parlamento Europeo Las consecuencias de la industria del sexo en la Unión Europea, del 2003, de 250 millones de libras (5 mil millones de pesos) que anualmente gastan los cibernautas europeos, el 70 por ciento es en páginas pornográficas.

A nivel mundial, Tailandia encabeza la trata de personas con fines de explotación sexual, seguida de China, Nigeria, Albania, Bulgaria, Bielorrusia, Moldavia y Ucrania.

La Coalición Contra el Tráfico de Mujeres (CATW) registra que en México 500 mil personas son víctimas de explotación sexual. Esto significa que una cuarta parte de los casos de todo el mundo suceden en este país.

Oferta y demanda

En su último informe sobre los derechos humanos de las víctimas de trata, la Relatora de la ONU, Sigma Huda, dice que el usuario de la prostitución es parte de la red, ya que crea la demanda: “muchos usuarios son concientes de la situación de mujeres y niños prostituidos, cuyos servicios utilizan”.

El año pasado, la Organización Internacional del Trabajo realizó un estudio con adultos de países de México, centro y Sudamérica, dónde “es muy fácil tener relaciones sexuales con niños”: el 65 por ciento de los encuestados dijo no tener ningún problema, conflicto o miedo de mantener relaciones sexuales con niños y niñas, y tampoco creían que hacerlo “tenía algo de malo”.

En su informe, la relatora de la ONU explica que la demanda de sexo comercial “suele basarse en diferencias de poder social relacionadas con la raza, nacionalidad, casta y color de piel; algunos usuarios de la prostitución buscan expresamente mujeres y niños con el fin de explotar esta violencia de poder”.

La Organización de Estados Americanos indica que anualmente 85 mil niños son usados en pornografía. México se ubica en el lugar número 28 del mundo. Los organismos internacionales coinciden en que la trata de niños para explotación sexual va al alza y que se ha reducido la edad de las víctimas. La organización Pro Niño y Niña Centroamericano revela que el rango más común es entre ocho y 13 años de edad.

Lo anterior trae como consecuencia que actualmente miles de “niños y niñas de siete u ocho años padezcan graves enfermedades de transmisión sexual, incluido el VIH”, dice Ana Salvadó, directora de Save the Children.

En México, el problema de la explotación sexual de menores está desbordado, la Agencia Federal de Investigaciones ha confiscado material pornográfico con niños menores de un año de edad.

Unicef señala que en Cancún y Acapulco más de 16 mil niños ejercen la prostitución forzada. Al respecto, organizaciones como CATW demandan que el gobierno de Felipe Calderón combata la trata de personas.

Aunque México ha ratificado el Convenio Internacional para la prevención, represión y supresión de la trata y la explotación de la prostitución, se ha convertido en paraíso de proxenetas e infierno para miles de niñas centroamericanas, como Jackelin Jirón, a quien sus captores han prostituido durante 32 meses. La mitad del tiempo en Chiapas.




Fecha de publicación: Agosto 2a quincena de 2007 | Año 5 | No. 85




COMENTARIOS

En Contralínea nos interesa conocer tu opinión sobre esta información.

Tu nombre:
E-mail
Escribe tu mensaje aquí:


SUSCRIPCIONES






NAVEGACIÓN





















N

organos y usa

EE UU promueve la compra-venta de órganos
Ilustración capturada en Telmeds
..
El próximo 7 de octubre, así está oficialmente previsto, los ciudadanos de Costa Rica decidirán en referendo si la llamada Suiza de Centroamérica suscribe el Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos. Nada nuevo, pues de un tiempo acá --sobre todo a raíz de la consolidación del Mercosur-- Washington ha pisado a fondo el acelerador para que los países latinoamericanos se sumen a los TLC. Lo novedoso del caso costarricense es que en el anexo 3.3 del texto inicialmente pactado se prevé sin ambages el tráfico comercial de órganos y tejidos humanos.
En respuesta al médico Rodrigo Cabezas, ex presidente del Colegio de Médicos del país centroamericano, el ministro costarricense de Comercio Exterior, Marcos Vinicio, ha reconocido que si el TLC es aprobado tal cual está redactado se abrirá la puerta a la exportación-importación de elementos del cuerpo humano.
La noticia, aunque escasamente difundida por los medios convencionales, ha provocado una agria controversia en Costa Rica. El decano de la Facultad de Medicina de la Universidad San Judas Tadeo, Rodrigo Gutiérrez, ha advertido de que el comercio de órganos es un ejemplo más del proceso de comercialización de la salud.
Conviene precisar que la polémica no versa sobre si es moralmente ético donar órganos o aprovechar los avances de la ciencia, sino que está centrada en la pretensión de varios países industrializados de quebrar el principio de que las donaciones de órganos deben quedar fuera de los mecanismos que rigen la actividad económica.
Dicho de otro modo, es como si en España se pretendiera derogar el mecanismo de donación gratuita de órganos que administra el Estado para dejar esta gestión en manos de una empresa privada que, lógicamente, vendería los órganos al mejor postor.
Los TLC sirven, entre otras ventajas, para poner precio a la salud.
por Félix Soria *Sección/es: Costa Rica, Estados Unidos, Sanidad/Salud

TLC alienta tráfico de órganos, denuncian en Costa Rica

TLC alienta tráfico de órganos, denuncian en Costa Rica
MiPunto.com. Desde San José. | julio 11, 2007
Un grupo de médicos costarricenses denunció que el tratado de libre comercio (TLC) con Estados Unidos alentará el tráfico de órganos y tejidos humanos al tipificarlos como mercancías con arancel cero, lo que el gobierno calificó como un temor "infundado".

La denuncia fue hecha, entre otros, por el ex presidente ejecutivo de la estatal Caja Costarricense del Seguro Social (CCSS), Guido Miranda, y el ex presidente del Colegio de Médicos y Cirujanos, Jorge Arturo Robles.

El ministro de Comercio Exterior, Marco Vinicio Ruiz, reconoció este miércoles que el TLC otorga un arancel cero al trasiego de "huesos, órganos y tejidos humanos, para injertos o transplantes", pero insistió en que el objetivo es de carácter "humanitario", para salvar vidas.

Costa Rica decidirá el futuro del TLC, negociado entre Centroamérica y Estados Unidos en 2004, en un referéndum que se efectuará el 7 de octubre próximo.

Según Ruiz, "con o sin TLC, el país importa del exterior una serie de órganos y tejidos humanos que son indispensables para poder atender emergencias médicas de pacientes que requieren de éstos para salvar sus vidas o mejorar sus condiciones de salud".

"El trasplante de órganos es algo común en la medicina moderna, y lo vemos por ejemplo en los casos de los niños quemados que requieren injertos de piel o en quienes requieren un trasplante de hígado", explicó Ruiz.

Para Miranda, en cambio, "el TLC no solo comercializa los órganos sino que se trafican como artículos de exportación y libres de impuestos. Se abre el mercado de tráfico de exportación de órganos, huesos, riñones, etc. El problema es saber cómo se van a obtener esos órganos".

Entretanto, el ex decano de la facultad de Medicina de la Universidad de Costa Rica, Rodrigo Gutiérrez, dijo a la AFP que el tema no es solo que los órganos se puedan convertir en simples mercancías, sino que Costa Rica se podría transformar en un gran depósito de "microorganismos, embriones o células madre".

"Acordémonos que la administración Bush y la derecha religiosa de Estados Unidos tienen reservas en relación a la investigación con células madre, y lo mismo ocurre en algunas naciones de Europa, entonces qué mejor salida que buscar un país como el nuestro, con un relativo desarrollo científico, para convertirlo en un enorme banco", declaró Gutiérrez.

Gutiérrez dijo que ya en la capital costarricense funciona "un gran banco latinoamericano de células embrionarias, células madre".

"Ahí usted podrá acudir en el futuro por si a su hijo le ataca alguna enfermedad y entonces podría buscar la cura en las células madre. Esa es la cara buena, la mala es guardar embriones humanos para comercializarlos. ¿Cuánto llegarán a valer, por ejemplo, las células madre de un destacado artista o un científico?", se pregunto Gutiérrez.

Gutiérrez dijo que no se trata de un tema baladí como han querido hacer creer los dirigentes del gobierno de Oscar Arias.

"Este es un tema de una enorme trascendencia que no puede pasar inadvertido. Es un tema que tiene que ver con visiones contrapuestas de si la ciencia debe estar al servicio de la humanidad o al servicio del comercio", afirmó el ex decano de la Facultad de Medicina.

Costa Rica es el único país centroamericano que aun no ha ratificado el TLC con Estados Unidos, que entró en vigencia en 2006 en Guatemala, Honduras, El Salvador, Nicaragua y República Dominicana.

Universidades públicas, organizaciones sociales y sindicales, agricultores y pequeños y medianos empresarios se oponen al TLC porque consideran que terminará de desmantelar el Estado social de derecho inaugurado a mediados del siglo XX, tras la revolución de 1948.

El tratado es apoyado en tanto por el gobierno y los grupos económicos más poderosos, principalmente exportadores, que ven en el mismo un instrumento para impulsar el crecimiento económico.

Comercio de órganos humanos.

Costa Rica: TLC incluye el comercio de órganos humanos. Médicos y obispo denuncian

El médico Rodrigo Cabezas, especialista en cirugía de tórax, dijo que "cada vez que leemos el TLC, vemos sorpresas escondidas. Le envié una carta al ministro Ruiz, y este respondió llamando ’mercancía’, en cuatro ocasiones, a los órganos humanos"

Costa Rica: Médicos y obispo denuncian: TLC incluye el comercio de órganos humanos

María Flórez-Estrada (UNIVERSIDAD), 24-7-07

La Conferencia Episcopal no quiso atenderlos. El Arzobispo, Hugo Barrantes, no opina porque está ’fuera de San José’. A UNIVERSIDAD, le ofrecen una opinión del Vicario General, luego del Canciller de la Curia Metropolitana, pero, al final, el único hecho cierto es el silencio.

Como si se tratara de una ’papa caliente’, un grupo de renombrados médicos, integrado por Rodrigo Cabezas, Guido Miranda, Agustín Páez y Jorge Arturo Robles, anduvo ’penando’ inútilmente con su protesta por haber incluido en el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (TLC), (ítem número 300019010 del anexo 3.3) a los ’huesos, órganos y tejidos humanos, para injertos o trasplantes’, pues consideran inmoral el comercio del cuerpo humano.

La única respuesta que recibieron fue la del Ministro de Comercio Exterior (COMEX), Marco Vinicio Ruiz, quien no hizo sino ratificarles que ’como cualquier mercancía en el comercio internacional, cuenta con una clasificación y codificación de conformidad con el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías (SA). Con base en este instrumento, la clasificación de este tipo de mercancías es la 3001.90. (...) Para este producto en particular , Costa Rica acordó eliminar el arancel de importación de esta mercancía a la entrada en vigencia de este Tratado. Es decir, cuando entre en vigencia, los huesos, órganos y tejidos humanos, para injertos o trasplantes clasificados de conformidad con el SA en la codificación 3001.90, tendrán un arancel de importación 0% en Costa Rica.’ (Ver la carta completa)

Ante tan sonora sordera, recurrieron al Diario Extra y el 10 de junio, este medio de comunicación divulgó su reclamo (’Denuncian reconocidos médicos: ¡Venderán huesos, órganos y tejidos humanos en TLC!’, 10/07/07), pero su petición de que este tema fuese debatido nacionalmente, continúa sin ser atendida.

El médico Rodrigo Cabezas, quien ejerció su profesión durante muchos años en EEUU como especialista en cirugía de tórax, dijo que ’cada vez que leemos el TLC, vemos sorpresas escondidas. Le envié una carta al ministro Ruiz, y este respondió llamando ’mercancía’, en cuatro ocasiones, a los órganos humanos.

Decimos que en un país donde hay corrupción, es descabellado que se ponga casi con rango constitucional al comercio con algo que hasta el momento ha sido altruista y bien regulado. Se abre, de esta forma, un portillo’, advirtió.

El cirujano agregó que intentó tener una reunión con los obispos católicos y luego con la Curia Metropolitana, para tratar el tema, pero no le dieron una cita.

’La Iglesia Católica debería ser el primer grupo en darse cuenta, porque se trata de una cuestión ética. Pedimos una cita con la Conferencia Episcopal, pero no nos la dieron. Recurrimos a la Curia Metropolitana, y tampoco. No estamos en una batalla para denigrar a nadie. Simplemente pedimos discutir el tema a los más altos niveles.

En ausencia de la Conferencia Episcopal, recurrimos al Diario Extra’, explicó.

Y añadió que ’si la Iglesia nos da la entrevista, encantados vamos. El Ministro nos contestó en términos muy técnicos, como todo lo que hacen. Sería muy oportuno un debate.’

Consultado sobre si pedirán hablar del tema con el Presidente Oscar Arias o su hermano, el Ministro de la Presidencia, Rodrigo Arias, respondió que ’no pediría nada al Presidente, porque dudo que nos dé audiencia. Está haciendo campaña con fondos de nosotros los costarricenses, usando su tiempo, el de los ministros y los alcaldes, el cual es pagado con dinero de todos nosotros, para hacer campaña. Esto es algo que me parece vergonzoso’, enfatizó.

Cabezas dijo que su denuncia se centra en las dimensiones éticas de convertir al cuerpo humano en una mercancía traficable, y que no están pretendiendo aludir a otros hechos vinculados, como el asesinato de personas para extraerles los órganos.

Informaciones en este sentido se divulgaron a finales del mes pasado en Guatemala, donde la Defensora de la Niñez, de la Procuraduría de Derechos Humanos, Nidia Aguilar Del Cid, reportó un incremento del 100% en las denuncias de robo de infantes.

’Durante 2006 se conocían alrededor de 50 casos mensuales de sustracción de menores, pero en lo que va del año se han recibido hasta 100 denuncias cada mes, es decir un incremento del 100%’, dijo. (COLPISA/AFP, 23/06/07)

Esa misma información reportó que ’el 15 de junio pasado, vecinos de Camotán (Chiquimula, este) localizaron el cadáver de una niña de 8 años desaparecida la víspera y a la que supuestamente extrajeron varios órganos, entre ellos el corazón y los riñones, aparentemente para comercializarlos.’

Lo anterior fue confirmado por los médicos forenses al Ministerio Público de ese país, por lo cual esta institución dijo no descartar ’la posibilidad de que le hayan asesinado para extraerle los órganos y venderlos.’

La nota agrega que ’según las primeras investigaciones de la Policía Nacional Civil, en Camotán, se tiene conocimiento de la existencia de una red de traficantes de órganos, por lo que la población está temerosa ya que varios menores han desaparecido.’ (Telediario-Guatemala, 20/06/07)

Familiares de la niña asesinada, Alba Mishel España Díaz, acudieron al Congreso en busca de apoyo de los legisladores, pues han recibido amenazas de muerte.

En Costa Rica, actualmente, es decir, sin TLC, lo que existe es la donación voluntaria de órganos humanos, ya sea en vida o después de la muerte, previa autorización de las familias. De aprobarse el Tratado, se legitimaría un mercado de compra y venta de aquellos.

Por su parte, la ministra de Salud, María Luisa Avila, dijo a UNIVERSIDAD que ’el referirse a los órganos humanos como mercancía, debe ser visto como lo que es: un lenguaje técnico usado por especialistas en el campo del comercio, pero -enfatizó- en ningún momento propicia o implica que se estimule el tráfico de órganos.’

’Es parecido al lenguaje técnico que usamos los médicos, por ejemplo: `paciente con cuerpo extraño` (por referirse a un frijol en la nariz o el oído), `productomasculina de 35 semanas de madre añosa` (por referirse al hijo en útero de una mujer mayor de 40 años).

La funcionaria agregó que, en Costa Rica ’desde 1985 se quitaron los impuestos a órganos como las córneas o el hueso que entra pulverizado en fracciones para ser usado en diferentes cirugías. Nuestro país no exporta ningún tipo de órganos o derivados de tejidos humanos.’

En cuanto a la legislación que actualmente regula este tema, explicó que el artículo 35 de la Ley General de Salud ’dispone de forma expresa la prohibición de comercializar órganos o tejidos del cuerpo humano’ y que el artículo 5 de la Ley sobre Autorización para Transplantar Organos y Materiales Anatómicos Humanos ’reafirma la prohibición de comercializar órganos y materiales anatómicos.’ Además, el considerando 2 del Decreto Ejecutivo 24605-S ’Reglamento a la Ley de Autorizaciones para Transplantar Organos y Materiales Anatómicos Humanos’ prohíbe comercializar órganos y materiales anatómicos humanos.

’Acatando la recomendación de la Asamblea Mundial de la Salud, Resolución OMS 57/17 Mayo 2004, Costa Rica, por medio del Ministerio de Salud, como autoridad sanitaria, forma parte de la Red/Consejo Iberoamericano de Donación y Transplante, foro desde el cual ha venido impulsando procesos de capacitación de profesionales en medicina sobre el manejo integral de ’Donación y Transplantes’, intercambio de documentos bioéticos, técnicos y legales, con miras de fortalecer a los países integrantes de la Red/Consejo en los marcos regulatorios nacionales que le impidan procesos como la comercialización de Organos. O sea, dentro del marco del Tratado de Libre Comercio no hay ninguna negociación que implique ’venta de huesos, órganos y tejidos Humanos’, aseguró.

’Es el cuerpo de Cristo’ Por su parte, el obispo emérito de Pérez Zeledón, Ignacio Trejos, manifestó su ’más enérgica protesta’ ante el hallazgo realizado por los médicos en un anexo del TLC.

’No sé cómo el pueblo de Costa Rica no pueda reaccionar ante tanto atropello’, añadió de seguido.

Para el religioso, la inclusión del cuerpo humano como un objeto de transacción comercial ’afecta en la peor de las formas la vida humana, el ser humano en todos sus valores, en toda su dignidad. Se trata de ofender a la humanidad entera, porque Cristo bajó del Cielo y se identificó con nosotros’, expresó.

Preguntado sobre el hecho de que la Conferencia Episcopal no recibiera a los médicos preocupados por este tema, dijo que la inclusión de órganos humanos, en el TLC, ’es un asunto de lesa humanidad. Y si nosotros, como Iglesia, no reaccionamos fuertemente ante esto, ¿qué nos puede esperar? Por lo tanto, yo no alcanzo a comprender cómo esos cinco magistrados de la Sala IV han dicho que el TLC no tiene nada de inconstitucional, si el propio ministro, Marco Vinicio Ruiz, ha dicho que a los órganos humanos se los trata como una mercancía.’

’No entiendo cómo quienes propusieron el TLC, nuestro gobernantes, han perdido toda perspectiva. Se trata nada menos que del Premio Nobel de la Paz. ¿El dinero nos ciega? Me causa indignación. Manifiesto mi más enérgica protesta’, dijo.

UNIVERSIDAD envió al ministro Ruiz única pregunta sobre este tema, pero al cierre de edición (lunes 16), no recibimos respuesta. La pregunta fue: ’¿Por qué se incluyeron los órganos humanos en el TLC?’.

Igualmente, se trató infructuosamente de tener una repuesta de la Ministra de Salud, María Luisa Avila Agüero a la pregunta ’Incluir los órganos y tejidos humanos para transplantes como una mercancía más, en el TLC, ¿no degrada el cuerpo humano y puede propiciar el tráfico de órganos?’.

¿conociais esta realidad de patio? trasero